La buena música es ese bálsamo que atraviesa fronteras y llega a cualquier lugar y justamente eso fue lo que sucedió este fin de semana en Miami cuando una bomba de sonoridades cubanas explotó en la ciudad.
Los dos conciertos de Pablo Milanés y Carlos Varela en el Flamingo Theather Bar, vendidos desde días antes, prometían ser shows únicos e inolvidables. Y no fueron menos. La unión a guitarra de estos dos inmensos de la música cubana fue un lujazo para lxs feligreses de la canción que se reunieron en el centro nocturno. Temas como “Como los peces” y “La felicidad” unieron las voces de Pablo y Carlos sobre el stage.
En los camerinos también sucedió la magia de la música: la visita de Chucho Valdés y Aymée Nuviola vino a sellar una noche repleta de sorpresas. “Mágica noche con Carlos Varela de nostalgias, de años”, escribió Pablo en sus redes sociales con esa humildad inmensa que lo trasciende.
Mientras que Varela aseguró a sus seguidores que “acaba de hacerse realidad uno de mis más grandes sueños”.
Pero estos dos conciertos no fueron los únicos que pusieron la banda sonora cubana a Miami este fin de semana. El día 30 la buena vibra y la energía de Daymé Arocena y Cimafunk llegaron al North Beach Bandshell. El Global Cuba Fest, organizado por FUNDarte, Miami Light Project y Rhythm Foundation, comenzó con el show de la intérprete de “Mambo na má”, para concluir más de cuatro horas de concierto con la verdadera terapia que necesitaba Miami Beach.
“Gracias Miami. Calentadora global”, escribió Cimafunk en sus redes sociales. Post que llegó acompañado de varias instantáneas donde se le ve compartiendo escenario con Diamela de la Portilla. Un concierto que tuvo desde el ya clásico “Paciente” hasta el más nuevo “Sobroricura”.
Sin dudas, este fin de semana la Ciudad del Sol tuvo una banda sonora 100% cubana. Un feeling que solo grandes artistas podían lograr. Shows de lujo que llevaron la música de la Isla a otra dimensión.






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